Roberto Esteban Duque: En el Alegato a favor del respeto a la vida, Robert Spaemann constata un hecho que la sociedad no debe pasar por alto: se quiere morir, en la mayoría de los casos, por falta de amor.
Es el amor, y no la eutanasia, la asignatura pendiente
Desde que el ministro de Sanidad, Bernat Soria, pronunciase aquello tan repugnante como incompatible con la vida de que “la eutanasia es una asignatura pendiente en la sociedad española”, apelando así al debate ético y jurídico para su definitiva implantación por ley, la denominada “muerte por misericordia” o la eliminación de “toda vida indigna de ser vivida” aspira a convertirse en las señas de identidad de la cultura progresista dominante, empeñada en alcanzar la cima de la probidad con la miserable puesta en práctica de una “cultura de muerte”.
Señala con acierto César Vidal en Religión en Libertad la inexorable asociación entre los que reclaman la implantación de la eutanasia con la práctica criminal ejercida por los nazis. La eutanasia es vista como un signo de progreso, algo que, además, necesita una gleba fecunda: la positiva propaganda sobre la autodeterminación. Si la película “Yo acuso”, promovida por Goebbels y realizada, como reconocería posteriormente su autor Wolfang Liebeneier, con la intención de preparar el terreno para la legalización de la eutanasia, encajaba en una perfecta traducción en las actuaciones de Adolf Hitler (en España “Mar adentro, de Alejandro Amenabar, lo hace con el fin de crear el imaginario colectivo sobre el bien de la “muerte por misericordia”), el detonante perfecto sería la muerte de un niño, según explica Vidal, al que asesinaron por malformación.
¿Quién ha determinado, entre los hombres, el momento de la partida? ¿Acaso es suficiente la decisión de una mayoría, donde los Derechos Humanos se convertirían en una concesión? ¿No tiene límites el interés político? ¿O es suficiente la omnímoda libertad personal, el hombre endiosado que se arroga el derecho de la vida sobre el otro? ¿No es verdad que al despertar, como afirmara Heráclito, el hombre tiene un mundo único y común? El Derecho obliga a respetar a los hombres, al margen de la presencia de unas características o circunstancias determinadas. El único criterio prevalente será, en todo caso, la pertenencia al género humano. De lo contrario, ¿por qué no se podría matar a cualquier dormido o inconsciente, sumido en el sueño de su propio mundo?
En el Alegato a favor del respeto a la vida, Robert Spaemann constata un hecho que la sociedad no debe pasar por alto: se quiere morir, en la mayoría de los casos, por falta de amor. Las investigaciones han puesto de relieve que la gran mayoría de las peticiones de suicidio asistido se han debido a situaciones de abandono. El deseo de morir se atenúa, incluso deviene evanescente, cuando un semejante manifiesta interés real y efectivo por la vida del enfermo. El paciente necesita “la entrega del otro, la solidaridad y el alivio de sus dolores”.
Si el morir no se entiende como parte del vivir, entonces se abre paso la cultura de la muerte, la reedición del pensamiento eutanásico como la expresión más extrema de la falta de solidaridad. No ya la Iglesia (quien defiende la vida desde la cuna a la tumba), sino sobre todo el Estado es quien debe realizar una resistencia contra lo que C. S. Lewis ha denominado la “abolición del hombre”, una civilización que asalta la naturaleza humana, que la deshumaniza y convierte al hombre en “mera materia a amasar y moldear”.
Ningún hombre tiene el derecho de exigirle a otro que le diga: “tú no debes seguir existiendo”. La vida trasciende la libertad personal, y el hombre sobrepasa sus atribuciones cuando “sueña ser Dios”, en expresión de Malraux. De lo contrario, se harían vigentes las palabras de Hegel, al afirmar que “la obra de la libertad absoluta es la muerte”. Aunque al cristiano se le ha prohibido juzgar, no está de más recordar al ministro de Sanidad que es el amor, y no la eutanasia, la asignatura siempre pendiente de la sociedad, si queremos bendecir todo lo temporal.
Roberto Esteban Duque
SECCIONES
Autonomías
Medio Ambiente
Nacional
Opinion
Portada
Andalucía
ENLACES RECOMENDADOS
NUESTRA RED DE DIGITALES
Digitales y Webs
Nuestro e-mail: andalucialiberal@gmail.com
Blogs en Andalucia Liberal
** Medios de comunicacion de Andalucia
** Noticias de eventos: eventosandalucia@gmail.com
** Blog para Promover Hacer el Camino de Santiago
** Asociación de Esclerosis Múltiple del Campo de Gibraltar (ADEM-CG)
SUSCRIPCIONES
Blogs
La blog de una Política Española
Colaboradores de Andalucia Liberal
Marcos Gutiérrez Sanjuán - Editor-
Crea tu blogs en cinco pasos con Andalucia Liberal
RED ESPAÑA LIBERAL DIGITAL
RECOMENDADOS
Santiago Pedraz, un juez con historial
Nostracom Telecomunicaciones lanza una oferta de 100 MB de acceso a Internet en el Principado de...
El hombre que escribía "Dios" con mayúscula
Comienza la cuenta atras para la celebración del VI TNFA
Cuando encontramos a nuestra otra parte
Azulejos del Valle: una nueva tienda en Sevilla
La máquina de fabricar problemas
Gracias por la patata de siembra por Domingo Martínez Madrid
La junta de castilla y león ignora a los tribunales de justicia y empieza a denegar, en plenas...
El ‘padre’ de la web 2.0 abrirá la oswc 08 de málaga
CORRUPCIÓN EN ESPAÑA por Antonio García Fuentes
CERVEZA: DE AQUELLA MINI FÁBRICA A ESTA DE HOY por Antonio García Fuentes
Gregal, Mejor Partner Emerging en número de implantaciones de Microsoft Dynamics en España.
EL PAN DE JAEN Y OTROS PANES por Antonio García Fuentes
ZAPATERO: O LOS MILAGROS EN POLÍTICA por Antonio García Fuentes
La crisis deberemos pagarla todos
FENACO hace una valoración positiva del V TNFA celebrado en Jaén
Más de 200 mayores malagueños y gaditanos disfrutan de las nuevas tecnologías a través de la...
Compuspain comercializa "Evolución", la nueva línea de gestión empresarial de SAGE SP
Más de 200 mayores cordobeses se acercan a las nuevas tecnologías a través de la 3ePARTY 2008...
Con motivo de la celebración del V TNFA en Jaén, FENACO recuerda la figura de los Saludadores que...
Inspiración y Sabiduría para convertirte en una excelente mamá.