Con las objeciones tramitadas hoy, son al menos 562 las firmadas por padres jiennenses que han optado por defender de ese modo “el derecho a educar a sus hijos con arreglo a sus propias convicciones ideológicas y religiosas”, según han manifestado representantes de la plataforma.
Para esta asociación, el desarrollo de la Ley Orgánica de Educación, a través de los reales decretos nacionales y los reglamentos autonómicos, “no ha dejado impasibles a los padres jiennenses que, conforme van conociendo el contenido de la asignatura, sus objetivos y las formas de evaluación de la misma, quieren manifestar su malestar y su protesta ante la manipulación ideológica que se pretende imponer a todos sus hijos en edad escolar, tanto en la Educación Primaria, como en Secundaria y Bachillerato”.
‘Jaén educa en libertad’ asegura que surgió “en defensa de la libertad de educación y del derecho irrenunciable e intransferible de los padres en la educación de sus hijos, el pasado mes de abril” y que cuando se constituyó ya se habían presentado en la provincia numerosas declaraciones de objeción de conciencia.
Sus portavoces precisan que, si a las registradas previamente se les suman las que han sido presentadas en el día de hoy, se llega como mínimo a la cifra de 562. Estos son los datos que le constan a la plataforma, aunque destacan que saben que “hay otras declaraciones de objeción presentadas en la provincia”, en una cantidad que les es imposible precisar porque en muchos casos las familias las tramitan directamente en los colegios o ante la Junta, sin notificárselo a las entidades promotoras de la objeción.
Hasta ahora, todas las respuestas que los objetores de Jaén han recibido de la Consejería de Educación les han denegado el reconocimiento de su derecho a de objetar. Las familias han interpuesto 17 recursos ante el Tribunal Superior de Justicia, que en uno de los casos dictó un auto de adopción de medidas cautelares favorable a una familia de La Carolina. Consiguientemente y mientras dure la tramitación del procedimiento, su hijo quedó liberado de la obligación de asistir a las clases de EpC y exento de evaluación.




























